Hoy queremos contarte sobre nuestro trabajo como asesoras de imagen. Todos los días recibimos mujeres (también algunos hombres) que no están a gusto con la imagen que proyectan, que no saben cómo vestirse para un evento, para la vida, para sus trabajos, etc.

Cada vez que comenzamos la tarea con una de ellas se abre un gran abanico de interrogantes a contestar y mucho para investigar. No es tarea fácil encontrar el estilo propio y es algo que está constantemente en construcción.

Lo primero que hacemos es tener una reunión para conocernos, saber lo que buscan, conocer su estilo de vida, los lugares que frecuentan, su habitual forma de vestirse, las prendas que poseen, cómo se maquillan, cómo se peinan, qué accesorios usan, qué relación tienen con su cuerpo, etc.

Luego realizamos un análisis con los cuestionarios que realizamos, fotos que les pedimos y con toda la info que juntamos en la entrevista para así dar la primera devolución que será la más general para después ir con las entrevistas siguientes yendo más al detalle en cada área.

Los primeros encuentros suelen ser más teóricos donde el cliente incorpora nuevos conceptos y las últimas reuniones las usamos para ir la práctica. Nos metemos en el guardarropas, hacemos clase de maquillaje,  las acompañamos al shopping, no para que compren (lo pueden hacer si lo desean) sino para ver en vivo y en directo todo lo aprendido.

La idea de estos encuentros es que capitalicen la nueva información lo más posible para que luego cada cliente pueda realizarlo sólo, por eso tratamos de que las entrevistas tengan algún tiempo entre cada una para que se asimile mejor.

Es un proceso que implica un cambio de hábito y un construir una nueva forma de mirar y de reconocernos. Nos encanta todo lo que va surgiendo en el recorrido con cada una y lo más lindo es disfrutar del resultado, de las sonrisas de todas al mirarse al espejo.

Si queres recibir más información escribinos a [email protected]